viernes, 17 de julio de 2009

¿A qué tanta prisa?

Por una vez hay que decirlo, al César lo que es del César, y en esta ocasión, a Pepa lo que es de Pepa. Porque sí, tiene razón, ¿tanta diferencia había entre hacer el pleno este viernes y hacerlo el lunes? Con lo pachorrones que suelen ser los socialistas desde que llegaron al Ayuntamiento para tomar decisiones [la calle Obispo Romo sigue cerrada, el Guiniguada sin que se mueva una piedra, la Cícer en stand by…], ¿ahora les entraron las prisas por subir los impuestos?


Es la segunda vez en lo que vamos de mandato que los de Luzardo se levantan de sus asientos en una sesión plenaria y dejan al gobierno hablando solo. La primera vez podía considerarse cuestionable su decisión, ya que quizás podían haber hecho más debatiendo que yéndose (o quizás no). Pero la decisión de hoy era la única que podían tomar.

¿Cómo pretenden los socialistas que la oposición haga la labor fiscalizadora que le corresponde sin darle opción a analizar lo que se lleva a pleno? Y no, no olvido que quizás los populares también lo hicieron en el pasado. Pero estamos hablando del hoy, y poca autoridad tiene para quejarse de actitudes erradas quien, como contrapartida, decide hacer lo mismo que antes criticó con vehemencia.

Y otra pregunta, ¿qué va a llevar el gobierno socialista de la capital al pleno ordinario de este mes? Porque todo lo importante se ha aprobado hoy. De prisa, corriendo, con la oposición ausente y cabreada, y con una densidad de temas que hará difícil que los ciudadanos puedan digerir tantas malas noticias en un solo día.


"Poca autoridad tiene para quejarse de actitudes erradas quien, como contrapartida, decide hacer lo mismo que antes criticó con vehemencia"

Supongo que los de Saavedra han dicho “para palos, mejor todos juntos y que acabe pronto, que duele menos”. Porque aprobar el mismo día unas cuentas que, según el PP, dejan un déficit de 49 millones de euros en las arcas públicas durante el último año, junto a un Plan de Saneamiento que supone la subida de impuestos a no ser que se produzca el milagro de que Soria decida dar a las capitales canarias el dinero que les debe, y justo antes de dar el visto bueno a que Guaguas Municipales pueda convertirse en la nueva Emalsa, es, cuanto menos, sospechoso.

¿Sospechoso por qué? Pues porque cuando se habla de muchas cosas a la vez, lo habitual es que uno no se quede con nada, o que se quede con algo y se olvide del resto. ¿Es eso lo que pretendían los de Saavedra? ¿Y lo que quería Nardy Barrios?

Pues no sería de extrañar que la líder de Compromiso espere que con tanto follón y tanto número nadie aprecie que el alcalde la ha mandado a callar y ella se ha callado. O que, aún peor, le ha quitado de un plumazo la hegemonía que su partido tenía sobre la Sociedad de Promoción y ella lo ha aceptado a cambio de una vicepresidencia con dudosa relevancia. Y también se ha callado.

Porque hasta hace unos días las paredes de su despacho eran testigos de sus conversaciones asegurando que “la Sociedad de Promoción es de Compromiso, que lo firmamos en el pacto”. Sin embargo, hoy no perdió la sonrisa para aceptar esa vicepresidencia de consolación que dice poco sobre su coherencia.

A lo mejor por eso también aceptó las prisas municipales por aprobar tanta cosa junta. Para que no se notara que bajó la cabeza, para que nadie se diera cuenta de que, a pesar de que luego lo niegue con cabreo de por medio, sigue aferrada a su sillón de la cuarta planta tragando lo que haga falta.

jueves, 16 de julio de 2009

La margarita de Nardy: Momo, ¿te quiero o no te quiero?

Si no había pocos motivos para la guerra entre Nardy Barrios y Jerónimo Saavedra [Canódromo, antenas de telefonía móvil, los rencillas que han sido vox pópuli entre la edil de Compromiso y algunas de las concejalas de Saaavedra] esto de la subida de impuestos se suma a la indeterminación sobre la Presidencia de la Sociedad de Promoción para destaparse en lo que podría ser la puntilla que acabe desbaratando en amor del socialista y la comprometida.


El destino de la empresa pública de promoción capitalina, con su Presidencia desierta desde la estampida del ex pupilo de Barrios, Aday Ruiz, podría calentar aún más de lo que ya están los ánimos en el pacto municipal.

En el Pleno Extraordinario que se llevará a cabo este viernes en el Auditorio Alfredo Kraus, los nuevos concejales Ricardo González (Compromiso) y María del Carmen Vargas (PSOE), que sustituyen a los renunciantes Aday Ruiz y Rodolfo Espino, respectivamente, tomarán posesión de sus cargos y asumirán las áreas que se les encargarán sobre la marcha.

Oficialmente, poco se sabe sobre cuáles serán las concejalías a asumir. Pero la lógica sucesoria apunta a que Ricardo González debería relevar a Aday Ruiz en las responsabilidades que éste tenía adjudicadas, esto es, la Concejalía Delegada de Turismo y la Presidencia de la Sociedad de Promoción.

Sin embargo, los rumores no dejan de correr por los pasillos del Consistorio y no se descarta la posibilidad de que el alcalde decida dar el timón de la Sociedad al actual concejal de Deportes y Carnaval, Roque Díaz.


"A los que la viven (o sufren) de cerca no se les escapa que a la señora le gustan los trajes buenos, las noches de 'estrellas' y las sonrisas a la cámara"


No sería de extrañar que algo de esta índole ocurriera, teniendo en cuenta el secretismo y la oscuridad que han acompañado al abandono de Ruiz, sin que deje de rondar en la mente de muchos la posibilidad de que existiera algún tipo de mala gestión en la empresa municipal de promoción.

Ante ello, la presidenta de Compromiso y firmante del acuerdo con Saavedra al comienzo del mandato no olvida que, en dicho pacto para gobernar, ambos rubricaron que tanto el Turismo como la Promoción de la capital, así como su área de Fomento, recaerían, fuese quien fuese el nombre para ello, en el partido de Barrios.

De este modo, si llegara a confirmarse a Díaz como capitán de la empresa pública o, incluso, de la Concejalía de Turismo, el cisma estaría sellado en el pacto PSOE-Compromiso y sería, cuanto menos, contradictorio ver a su líder continuar en su despacho de la cuarta planta del Consistorio.

No obstante, no falta quien destaque el amor de Barrios por su sillón, por su chófer, por su coche oficial y por esa posición en primera línea muncipal que durante años ansió. Aunque la concejala de los barrios ha cimentado siempre en su marketing promocional en un populismo exacerbado, a los que la viven (o sufren) de cerca no se les escapa que a la señora le gustan los trajes buenos, las noches de estrellas y las sonrisas a la cámara.

Visto así, ¿soltará Barrios el despacho al que lleva aferrada con uñas y dientes estos dos años, pese a antenas y canódromos? Hay quien lo ve complicado.

Del mismo modo, si se valora la situación en términos políticos y mirando en la bola de cristal de lo que podría ocurrir en las urnas dentro de dos años, quizás sea más conveniente para la de Compromiso quedarse y tragar con impuestos e imposiciones, que abandonar y arriesgarse a quedarse en al cuneta del próximo mandato.

Si bien es cierto que, llegados al ecuador del curso político, Nardy Barrios ha logrado en cierta manera salvarse, gracias a sus aceras y sus asfaltados, de las críticas que han apabullado al grupo de Saavedra, una escisión en este punto de la partida podría provocar que se quedara dentro de dos años sin compañero de juego.

Haciendo un poco de cábalas, la situación puede presentarse de tres formas:

1. Que tal y como pronostican las críticas ciudadanas a la gesitón de Saavedra, el Partido Popular logre una aplastante mayoría absoluta en las próximas elecciones, situación que dejaría a Barrios tan fuera de juego como a cualquier otro.



"Un posible ascenso en las urnas municipales de Nueva Canarias haría al PSOE decatnarse antes por los pupilos de Román que por la independiente Barrios"

2. Que la caída en picado de los socialistas no sea tan estrepitosa y el sillón del Ayuntamiento quede en el limbo de los pactos para decidir si es tomado por el PSOE o por el PP. En este supuesto, si Barrios decidiera abandonar ahora el barco, podría perder el tren de estar nuevamente en el gobierno. Y, esta vez, con los socialistas sin mayoría absoluta, habría perdido la oportunidad de estar en esa posición de "llave" del gobierno que siempre quiso. Sin embargo, también entra dentro de la lógica política que un posible ascenso en las urnas municipales de Nueva Canarias haga al PSOE decantarse antes por los pupilos de Román que por la independiente Barrios. Y ahí sí que la de Compromiso tendría poco que decir, pues nadie podría imaginársela casándose con un PP que abandonó con escándalo y estampida.

Y 3. Que el PSOE revalidara su mayoría absoluta en el Consistorio (se admiten risas) y no necesitando a Barrios para nada, ésta quede relegada a la oposición con sus amigos populares.

De este modo, ¿qué le conviene más? ¿Escapar ahora de un gobierno asolado por las críticas y cruzar los dedos para tener algo que pintar en 2011? O bien, ¿aguantar el tipo contra viento y marea, arriesgándose incluso a perder votantes por su apoyo a los de Saavedra, únicamente por mantener la posibilidad de volver a estar en los despachos del Consistorio?

No seré yo quien dé respuestas a ninguna de estas preguntas, pues de pitonisa poco tengo aunque lo parezca. Pero, seguro que los ciudadanos ya tienen en mente más de una y, sobre todo, más de una decisión sobre lo que contarán a las cajitas transparentes dentro de algo menos de dos años.