viernes, 12 de diciembre de 2008

Nos armaron el belén y no nos dimos ni cuenta

Anda que no hemos manchado papeles los medios de comunicación en las últimas semanas con el asunto del árbol de Navidad de hidrógeno. Que es muy caro, que no sirve para nada, que es un capricho… Se ha dicho de todo. Mientras tanto, se nos pasó por alto echarle un vistazo a los detalles del Belén de Arena.

Durante los últimos tres años el Belén de Arena de Las Canteras ha sido el orgullo navideño de los capitalinos. Con artistas internacionales en su creación y talleres educativos durante todo el mes que permanece instalado en la playa de la ciudad, las figuras han sido objeto de admiración cada año tanto dentro como fuera de la isla.

Su coste se ha mantenido intacto durante los tres años, incluido éste que se ha colocado, en torno a los 130.000 euros. Hasta ahí todo bien. Todo igual. Sin embargo, las esculturas de este año parece que no están obteniendo la admiración que despertaron años anteriores.

Si bien en los dos primeros años, el belén se caracterizaba por su vistosidad figurativa, con esculturas de alto valor compositivo y dificultad técnica, este año nos hemos encontrado con cinco cubos de arena sobre los que se han realizado tallados de estilo románico, con bastante poco movimiento y una dificultad técnica cuestionable.

Dicen que para gustos los colores, claro está. Pero lo cierto es que los ciudadanos salen decepcionados del recorrido por el Belén. Los charquitos, los efectos de luces y de agua, quedan este año reducidos a un estanque mal armado y poco alineado alrededor del cubo central.

Con más maderas de las habituales y menos espectacularidad, el Belén de este año es un triste reflejo de su esencia, en la que durante los dos años anteriores participaba no sólo el director de escultórico de siempre, Etual Ojeda, sino también el que fue siempre su mano derecha, Óscar, de quien decidieron prescindir este año. ¿Es quizás por eso que este año ha faltado el toque más artístico del diseño? ¿O es que han querido innovar tanto que han reducido el diseño a la mediocridad? Quizás es que no les daba tiempo a hacer nada mejor.

Sea como fuere, lo cierto es que los 130.000 euros de ese Belén falto de encanto y de belleza cantan a la luz de las críticas que recibió el árbol de hidrógeno por 40.000. Supongo que es una cuestión de intereses. Puede que interesara más a ciertos medios criticar los 40.000 euros de un árbol innovador, que los 130.000 de un belén peor que el de otros años. ¿Quién sabe?

miércoles, 3 de diciembre de 2008

¡Qué pena de remiendos!

A golpe de remiendos, así se mueven los socialistas. No sé si será cosa de la ideología social y liberalista. Puede que el espíritu de la libertad, del talante como lo llama ZP, de la búsqueda del consenso, lleve emparejado un cierto desorden, una descoordinación que acaba desembocando en gobiernos caóticos que funcionan a base de poner parches a los remiendos hasta que se acaban rompiendo las telas de las situaciones económicas, políticas y sociales.

Parches es lo que ha puesto Zapatero a la crisis económica del país. 400 eurillos por aquí, unos pocos puestos de trabajo temporal por allá, y "a ver si vamos saliendo".

Así se mueve también el Ayuntamiento de la capital grancanaria, con el ilustre don Saavedra a la cabeza. Tantas esperanzas que tenía puestas el pueblo en el alcalde del cambio, el alcalde de las personas... Y un año y medio después la capital agoniza en promesas, asociaciones para la reflexión y búsquedas de consenso, pero sin una sola solución palpable a los problemas de la ciudad.

Pensando está el gobierno de Saavedra en el Guiniguada, pensando está en el frente marítimo, en el traslado o no traslado de la base naval, en el plan estratégico de la ciudad, en dar una solución a su empresa de transporte público, en tantas cosas piensan los socialistas, que con tanto tiempo pensando se les está yendo el tiempo de actuar.

Y mientras tanto, vamos poniendo parches y remiendos a los rotos y descosidos que van apareciendo. ¿Que la playa de Las Alcaravaneras está contaminada el mismo día que tenemos una rueda de prensa para presentar un bonito proyecto? No pasa nada, lo decimos después y, si nos descubren, recordamos a la gente que el PP también tardaba. ¿Que Guaguas Municipales agoniza en la indigencia? Anunciamos la privatización. ¿Que a la gente no le gusta? Pues decimos que no vamos a privatizar y luego ya veremos si entra capital privado, que no es lo mismo, oiga. ¿Que no tenemos para pagar a los guagueros? Retrasamos el pago de las extraordinarias a los empleados municipales...

Y así seguimos. De roto a descosido.Y no, no es que Luzardo fuera la mejor alcaldesa que tuvo la capital. Ni tampoco Soria. Pues tampoco es sano trabajar a golpe de puñetazo sobre la mesa y "aquí se hace lo que yo diga". No, ni tanto ni tan calvo. Pero, si un gobierno se empeña en hacer cosas, crear proyectos, raro sería que alguno no le saliera rana. Raro sería que no fallara en algo. Sin embargo, el gobierno que no se mueve, no falla. No falla pero no evoluciona.

Zapatero no lo hizo mal en sus primeros cuatros cuatro años de Gobierno. Lo tenía fácil: con no entrar en guerras ilegales, no imponer decretos ni leyes en contra de la opinión pública, ya salía mejor que su antecesor. Pero, ¿qué ha hecho de nuevas? Una ley de Dependencia con gran prospección pero que funciona mal y tarde en la mayoría de las comunidades. Una ley de Memoría Histórica que tiene enfrentado a medio país con el otro medio y que no acaba de salir adelante. Intenciones, las mejores, sin duda. Pero ¿es eso suficiente? ¿Bastan las buenas intenciones para gobernar? ¿Basta el no hacerlo peor para suponer que lo hace mejor?

¿Y Saavedra? Falta ver qué hará el gobierno de la capital cuando no le queden más retales ni hilos para pespuntes rápidos y realmente tenga que enseñar prendas nuevas a los ciudadanos. Sí, hablo de las elecciones, que todavía queda pero llegarán. ¿Qué va a ofrecer Saavedra a los capitalinos como muestra de su trabajo en la ciudad cuando acabe su mandato?

Al final, acaba uno sintiendo pena. Pena de sus políticos y de sus opciones de futuro. Pena de ver cómo las ilusiones que se ensalzaban en elecciones se convierten en papel mojado cuando el sillón presidencial se encuentra bajo la ilustre posadera de quien nos prometió el oro y el moro. Pena como la que da ver un pantalón roto lleno de remiendos.

sábado, 18 de octubre de 2008

Porque nunca mueran los sueños

Existe gente, como yo misma, para quien el trabajo es algo más que un medio de subsistencia. Existe gente que realmente cree en lo que hace y le gusta hacerlo, quien disfruta con la profesión que ha escogido y que, a veces, sólo a veces, tiene la suerte de encontrar el paraíso en forma de compañeros de trabajo, de oficina, de día a día... A mí me pasó... y también me lo arrebataron... Nos lo están arrebatando a todos poco a poco.

La Gaceta de Canarias, más que un periódico es un sueño. El sueño que muchos compartimos durante un breve aunque intenso espacio de tiempo. La Gaceta de Canarias ha sido durante el último año algo más que trabajo. Ha sido compromiso, ilusión, realización personal...

Todos podemos hacer algo para que algo así no muera. Ayúdanos: http://www.upccanarias.com

Mírales... ¿A qué no quieres que los separen nunca?



domingo, 24 de agosto de 2008

Casi nuestros...

Es duro ser quienes somos y lo que somos en estos días. 73 canarios han muerto de pronto y en unas circunstancias tan horribles que sólo pensarlo produce escalofríos. Y nosotros, la prensa, tenemos que poner nombre y rostro y vida a esa cifra de muertes. Y para hacerlo, para hacerlo como ellos y sus familias se merecen, tenemos inevitablemente que quitarnos las máscaras, las armaduras y los escudos que nuestra profesión, por salud, nos obliga a menudo a tener.

Tenemos que quitárnoslas para acercarnos, para entender y hasta compartir el dolor. Pues sólo así podemos preguntar sin herir, o hiriendo lo menos posible, pues en una yaga abierta cualquier roce duele.

Pero al final, de tanto sentir, de tanto compartir para entender, para escribir sin que nuestras plumas sean cuchillos, acabamos sumergidos en un tiroteo de emociones que inevitablemente nos dejan al borde de la locura.

Para ellos, para las familias, los amigos, todo esto es muy duro. Mucho. Pero no lo es menos para nosotros, pues si para ellos el dolor es por uno, por dos, por tres, sí, a veces por cinco o más; para nosotros, con menos intensidad ciertamente, pero con picos muy altos de angustia, el dolor es por 73. Por 73 que de tanto tratar de sentir cerca, acaban por ser también casi nuestros, casi nuestros familiares, casi nuestros muertos.

Creo que en los últimos cinco días he derramado más lágrimas que en los últimos cinco años. Y aún faltan tantos... Quedan tantos velatorios, tantos entierros, tantas familias rotas de dolor en las que sumergirnos, tantos duelos, tanto luto, que sólo espero que cuando todo esto acabe, cuando podamos -ellos, nosotros y ustedes- descansar de tanta tragedia y tanto dolor, nuestros corazones no se hayan convertido para siempre en tempanos de hielo iderretibles.

sábado, 23 de agosto de 2008

La angustia muda

El silencio como respuesta al drama y al dolor. El silencio para rendir homenaje y servir de despedida a quien tantos huecos deja en los corazones de muchos. David Caballero fue enterrado ayer en el cementerio de San Lázaro, en Las Palmas de GranCanaria, con el silencio y el llanto contenido como acompañantes de su último viaje. No hubo gritos, ni aspavientos, sólo lágrimas silenciosas y una angustia muda inundando el aire de una media tarde tan triste como calurosa.

El coche fúnebre llegaba al camposanto de Siete Palmas al borde de las 16.30 de la tarde. Tras él, una madre destrozada pero serena, con la mirada perdida en la ausencia de su hijo, pero erguida ante la adversidad. Detrás, los dos hijos que le quedan en el mundo para brindarle su apoyo.

¿Cómo se le explica al corazón de una madre que ha perdido un hijo por segunda vez? Difícilmente. Sin embargo, la madre, los hermanos, el padre, el padrastro y el resto de familiares y amigos de David demostraron ayer con su serenidad y su silencio la entereza de quien acepta el destino como llega.

El joven militar de 28 años de edad reposa ya junto a los restos de su hermana, fallecida en 1991. Con ellos se quedó también ayer parte del corazón de los asistentes al sepelio, una ceremonia sencilla, discreta y sentida a la que asistió como única representación política la concejala de Fomento delAyuntamiento capitalino, Nardy Barrios, quien afirmó estar en el lugar a título personal.

Un breve oficio religioso a la entrada del cementerio precedió a las últimas palabras en honor de la primera víctima canaria de la tragedia de Barajas que era enterrada. Tras éstas, el aplauso. Un doble aplauso de orgullo, de sentimiento, de despedida, de cariño, para dar el último adiós a un ser que difícilmente podrá caer en el olvido de los canarios.

Una entre 153 víctimas, uno entre 71 canarios, pero no uno más. David Caballero Tacoronte, con nombre y apellidos, con familia, con amigos, con sueños truncados por el destino, descansa ya en paz a la sombra y el abrigo de la memoria de quienes le conocieron y quienes, sin haberlo hecho, le llevarán en el recuerdo por la dureza aplastante que implica la desaparición de alguien que tan sólo empezaba a vivir.

David, el poeta paracaidista amante de las alturas
“Era un loco y un poeta”, con estas palabras entrecortadas en la garganta describía Marcos Caballero a su hermano David. Tenía 28 años, era militar y vivía en Madrid por su profesión. “Le gustaba viajar, el deporte, las mujeres... como a cualquier chico de su edad”, asegura. Le gustaba la vida y vivirla intensamente, sin duda. Probablemente por eso decidió ser paracaidista de las Fuerzas Armadas, una profesión que le hacía sentirse vivo saltando desde varios metros de altura. Pero, la tarde del pasado miércoles no quería saltar. Sólo quería llegar a su tierra para pasar junto a su familia el cumpleaños de su hermana menor. Tenía un vuelo con Air Europa, pero decidió cambiarlo por el fatídico JK 5022 para viajar un poco más tarde. Nunca llegó. Hace unos meses estuvo a punto de ser enviado con las tropas españolas al extranjero, pero una caída le causó la rotura de una pierna y no pudo marcharse. Ya no podrá hacerlo y en la mente de quienes le conocieron y le amaron queda el vacío y la incomprensión que produce la pérdida de una vida que aún no había alcanzado la plenitud.

"Me siento seca por dentro"
“Nos parece un sueño” decía el tío de David Caballero con incredulidad el pasado jueves mientras esperaba los restos de su sobrino. Una pesadilla consciente que se ha cernido como una sombra sobre esta familia de Las Palmas de GranCanaria. Tras la peregrinación a Madrid en busca de una esperanza que no se materializó, su madre llegaba el jueves por la noche a la isla con su hijo fallecido. “Estoy seca, me siento seca por dentro” fueron las únicas palabras que pudo decirle a su primogénito, Marcos. Éste es el segundo hijo que pierde. Hace menos de diecisiete años veía fallecer a una de sus hijas.

“Ahora sólo quedamos dos” aseguraba Marcos, el hermando de David, sin lágrimas, pero con la tristeza instalada en su rostro, en sus ojos, en sus manos. Una tristeza que se apoderaba de todo ayer en el tanatorio de Miller Bajo. La tristeza de ver cómo un alma joven, vital, que casi empieza a vivir, desaparece para siempre de la vida de unos familiares y amigos que en silencio tratan de acostumbrarse a esa ausencia palpable que llenaba el aire a su alrededor y dejaba huecos sus corazones.

Desde su llegada a la isla hasta la mañana de ayer, la madre de David no se había separado del cuerpo de su hijo. Finalmente, durante las primeras horas del día, sus hijos lograron enviarla a casa a descansar antes del sepelio. “Está destrozada”, aseguraba Marcos acongojado.

Él, su hermana, su padres y sus tíos continuaron, a pesar del cansancio y de la pena, al pie de su ser querido hasta que a las 16.00 horas partía el coche fúnebre hacia el cementerio de San Lázaro. El ambiente del velatorio era tenso pero calmado, silencioso, con el incienso inundando los pulmones faltos de aire por la angustia, con las flores dando color a la negrura de sus miradas ausentes, cansadas y melancólicas.

A pesar de todo, los familiares de David no reprocharon nada a nadie. Entre conversaciones susurradas sobre lo ocurrido el miércoles en Madrid, divagaciones y teorías en busca de consuelo y explicación a lo inexplicable, sólo se alzaba una palabra por encima del resto: “gracias”.

Gratitud es lo único que sienten los familiares del joven militar hacia las personas que les recibieron y atendieron en Madrid. “Se portaron todo lo bien que podía esperarse, nos sentimos apoyados y acompañados”, recalcaba Marcos Caballero sin rencores y especialmente agradecido a los voluntarios de Spanair.

*Publicado en El Mundo - La Gaceta de Canarias hoy 23 de agosto de 2008.

PD. Mi más sentido pésame a los familiares y amigos de David y mi agradecimiento especial a su hermano Marcos por su paciencia, su comprensión y su entereza.

lunes, 30 de junio de 2008

Todo tiene un precio, by Haze

¿Para qué decir nada cuando otros lo dicen mejor que nadie? Se puede decir más alto, pero más claro imposible. Suscribo la letra de Haze, disfrutadla:

miércoles, 11 de junio de 2008

Solidaridad sin papeles

La historia que voy a contarles es algo rocambolesca, pero les doy mi palabra de que es totalmente cierta. Le ocurrió el pasado sábado a un amigo cercano. Se dirigía a la oficina en la que trabaja cuando una joven rubia y extremadamente guapa se le acercó y, hablándole en un inglés con acento escandinavo, le preguntó si la podía ayudar. Mi amigo, que hablaba por teléfono en ese momento, colgó inmediatamente para escuchar qué le pasaba a aquella muchacha que aparecía frente a él con los zapatos en la mano y a penas una camisola larga cubriendo su cuerpo.

La chica le contó que la noche anterior había venido desde el sur de Gran Canaria a la capital acompañando a un chico marroquí que, al parecer, la invitó a seguir la fiesta en la ciudad. Una vez aquí, decía la chica, el chico la drogó, o se drogó ella, o lo hicieron juntos, muy claro no quedó este punto. El caso es que acabó violándola en la playa de Las Canteras, donde la encontró por la mañana tirada, sin ropa interior y totalmente desorientada, un policía. La llevaron al hospital y, una vez allí, según la muchacha, le hicieron varias pruebas y le entregaron un documento en el que podía leerse que presentaba síntomas de violación.

Cómo llegó desde el hospital hasta el centro de la ciudad en aquellas condiciones o cómo es que el hospital la dejó marchar sin que se abriera una investigación sobre lo sucedido, dado que presentaba síntomas de violación y existe un protocolo de actuación en los hospitales para estos casos, son misterios aún sin resolver. El caso es que la muchacha, de origen ucraniano, se encuentra de forma ilegal en la isla. De ahí que algunos de los que conocimos la historia de primera mano llegáramos, pasada la impresión inicial de conocer la historia, a la conclusión de que muy probablemente se escapó del hospital por miedo a las preguntas de la policía.

Pero, volvamos a mi amigo y su repentina amiga. Tras contarle la historia, la chica le preguntó si podía facilitarle algún lugar en el que dormir. Mi amigo, algo descolocado por la situación, le ofreció a la chica dormir en su coche durante un par de horas mientras él terminaba de trabajar. Ella aceptó y allí se quedó, tumbada en el asiento trasero del coche mientras mi amigo trataba de concentrarse en el trabajo entre mirada y mirada por la ventana cada cinco minutos para comprobar que allí seguía la joven.

Al contarle la historia a sus compañeros de trabajo, todos se preocuparon bastante por el destino de la muchacha y se lanzaron enseguida a buscar alternativas que ofrecer a mi amigo para ayudar a la chica. “Hay que llamar a la Policía”, decía uno. “No, tío, que no tiene papeles”; contestaba mi amigo. “Ah, es verdad”, entendía el otro. “¿Y si buscamos alguna ONG de ayuda a inmigrantes?”, preguntaba otro. “Pues, no sé, habría que preguntarle a ella, a lo mejor no le cuadra la idea”, respondía mi amigo.

Al final, después de muchos periplos que sin duda darían graciosos e interesantes matices a esta historia pero que harían que me extendiera demasiado, mi amigo acabó llevando a la muchacha al apartamento del sur en el que convive con una amiga española que se alegró enormemente al ver a la chica y se dispuso a acompañarla a algún lugar en el que le pudieran dar la píldora del día después.

Después de conocer la historia, si yo le preguntara al lector y el lector pudiera contestarme cuál de los puntos de la misma le resultal más sorprendente, creo que podría afirmar que las respuestas estarían entre “¿cómo se le ocurre venirse a la capital con un tío que no conoce?”, “¿no será que la chica era prostituta”, o bien “¿cómo la dejaron marcharse del hospital sin llamar a la policía o darle la píldora del día después?”.

Y entonces yo contestaría preguntando: ¿Y a nadie le sorprende que todas las personas implicadas en la historia –mi amigo, los compañeros de trabajo de mi amigo, o yo misma- hayamos, conscientemente y sin remordimiento alguno, eludido las leyes de nuestro país, ayudando a una inmigrante en su situación irregular en España sin ponerlo en conocimiento de las autoridades?. Y la respuesta: No, todos, o casi todos, haríamos lo mismo. En consecuencia, ¿se corresponden las leyes de extranjería de nuestro país con los sentimientos de los ciudadanos? ¿Si esas leyes nos parecieran justas no habríamos llamado inmediatamente a la policía para denunciar la situación de la muchacha? Ahí lo dejo, el que lo quiera coger que lo coja.

lunes, 28 de abril de 2008

Caín y Abel viven en Canarias

Vivir en Gran Canaria siendo tinerfeño, o viceversa, vivir en Tenerife siendo grancanario, es una terapia que recomendaría fervientemente a todos aquellos que a menudo escucho caer en esos repetitivos tópicos insularistas que tan sólo pretenden llevarnos a la disgregación.

Es desde el otro lado del espejo desde el que mejor se ven las virtudes y los defectos en los rostros de cada isla y cómo uno aprende a reconocer las extrañezas de este pleito llamado insular que nos ha acompañado durante nuestra historia reciente. Desde aquí, desde la isla redonda, el Teide se ve mejor que nunca y, con esa misma perspectiva, se aprecia cómo los ciudadanos de mi isla, la de enfrente, se quedan a menudo cegados por la visión del padre volcán y son incapaces de ver más allá del mismo.

Se nota en los medios de comunicación, por ejemplo. Raro es el periódico tinerfeño que presta alguna atención a las noticias que da su isla vecina, la otra capitalina, con la que tantas cosas comparte. Del mismo modo, los medios de comunicación grancanarios poco hablan de lo que se cuece en la isla picuda. Si no es para contestar a los desvaríos de ciertos personajes, o para poner de manifiesto las corruptelas que se destapan en la isla rival, rara es la referencia en los periódicos de Gran Canaria hacia Tenerife.

Asimismo, el que llega, como yo, desde la isla picuda al cosmopolitismo grancanario percibe con extrañeza la ferocidad con la que en este lado del Atlántico se defiende la supremacía de su capital. “Las Palmas de Gran Canaria es más ciudad” te dicen alterados. Y uno, sorprendido, contesta: “pues claro, casi 400.000 habitantes lo atestiguan”. Mientras, los tinerfeños, menos preocupados por la política y más por el folclore, se empeñan en defender ante los grancanarios las virtudes de su carnaval callejero. ¿Y alguien duda que el carnaval de Santa Cruz bulle más por las calles que el de la capital grancanaria?

Desde esta perspectiva se da uno cuenta de cuán fácil es pelarse por nimiedades y lo difícil que resulta colaborar y crecer juntos. Si chicharreros y canariones no se empeñaran en tirarse los trastos a la cabeza y querer ser siempre unos mejores que otros, seguro que tendrían tiempo para analizar qué lleva a los políticos a querer crear en el sur de Tenerife un puerto más grande que el de la Luz, destrozando de paso un hábitat natural que forma parte de los encantos tinerfeños. Igualmente, podrían los ciudadanos preguntarse a qué viene la disputa por los recursos de capitalidad entre dos ciudades, capitalinas las dos, sí, pero que se encuentran a años luz en número de habitantes, servicios, masas sociales y confluencia de etnias.

Cualquier ciudadano del mundo que viera desde fuera la forma de funcionar de estas dos islas vecinas, que tantas cosas comparten y tan poco quieren compartir, no dudaría en afirmar que son el vivo retrato de dos hermanos que enfurruñados se dan la espalda continuamente y que tan sólo se miran a los ojos cuando sus padres (esos políticos que nos crían y nos separan) riñen a uno u a otro con el objeto de ponerlos a pelear. Dos hermanos que, cual Caín y Abel, en vez de ayudarse mutuamente y estar uno al lado del otro para cuando se necesiten, prefieren ponerse la zancadilla a la más mínima oportunidad con tal de ser cada uno el favorito de mamá o de papá.

En resumen, como en casi todo en esta vida, la culpa es de los padres.

lunes, 14 de abril de 2008

¡Hasta siempre, Chema!



Naaaa, na, na, nananá, na, na, naaaa... Naaaa, na, na, nanana, na, na, naaaa. Nanananananá nanana, na, na, naaa...
Así empezaba. ¿La recuerdan? Fue un hito en la infancia de los ochenta. Aquella serie a la que los de mi generación nos enganchábamos cada tarde al llegar a casa, sentados en el suelo del salón, con un bocadillo de nocilla en las manos y los ojos como platos.

Barrio Sésamo, la de aquí, la de Espinete, Don Pinpón, Anita y Chema duró tan sólo tres añitos en antena. De eso me enteré hoy rebuscando en Internet. ¿Quién me lo iba a decir? Si es que cuando uno era pequeño tres años parecían toda una vida. Tanto, que a ninguno de los que crecimos tarareando el nananá cada tarde y esperando ansiosos a que saliera el erizo rosa en la pantalla se nos olvida ni uno solo de los habitantes de aquella divertida calle.

Sólo por eso estoy segura de que el actor Juan Ramón Sánchez, o mejor dicho, Chema el panadero para todos los que lo vivimos, se ha ido con los ojos llenos de sonrisas, las sonrisas de los millones de niños a los que hizo felices cada tarde. Sí, Chema ha muerto. Fallecía el pasado jueves a consecuencia de un fulminante cáncer de pulmón que dejaba viuda a Chelo Vivares, la maravillosa actriz que daba voz y vida a nuestro erizo favorito en aquel programa hecho de verdad para los más pequeños. Un programa con el que los niños de aquellos años aprendíamos, disfrutábamos, nos reíamos y percibíamos imágenes sanas y enriquecedoras para nuestra edad.

¿Acaso a alguno se nos han olvidado las lecciones de Coco? Lejos, cerca, más cerca. ¿Y qué decir de los viajes de Don Pimpón que nos trasportaron, no sólo en el espacio, sino también en el tiempo, a cientos de rincones de la tierra? ¿O quién no se rió con los divertidos diálogos de Epi y Blas? ¿Cuántos se habrán hecho humoristas por ellos? ¿Quién no se comió las galletas a lo loco tirando todas las migas por fuera en imitación al monstruo Triki? Algunos incluso nos hicimos periodistas con la rana Gustavo.

Quizás no tenía la calidad técnica ni los acabados digitales de los dibujos animados de hoy. Quizás los niños de hoy vean un capítulo de los de entonces y, con tanto Internet y tanta tecnología, se aburran como ostras con las historias de Espinete y las canciones de Chema y Anita. Pero, ojalá existieran hoy programas tan educativos y entretenidos como lo fue aquel para nosotros. Y ojalá los niños de hoy puedan recordar el día de mañana a los personajes que hoy conocen por la tele con la misma ternura que nosotros, los de entonces, recordamos hoy a todos los amiguitos de Barrio Sésamo y, especialmente en este triste día, a nuestro amigo Chema el panadero bailarín.

Descansa en paz Juan Ramón. Te llevamos en nuestros corazones.

sábado, 5 de abril de 2008

El morbo del estereotipo

"La mente humana es como un paracaídas, si no se abre, no funciona". Así, rememorando un proverbio chino, comenzaba un reportaje que escribí hace tiempo sobre la situación sociosanitaria de los enfermos mentales en Canarias. Investigar para aquel reportaje me llevó a descubrir la tragedia que es para los enfermos y las familias el estigma que gira alrededor de las enfermedades mentales. Durante aquel trabajo conocí a muchas familias, asociaciones y personas que viven a diario el problema y aprendí que la principal barrera que se encuentran en la vida las personas con alguna enfermedad mental no es dicha enfermedad sino el modo en que la sociedad les cataloga por ella.

Se calcula que unas 250.000 personas sufren en España alguna enfermedad mental de las consideradas graves, a las que se suman un sinfín de dolencias psíquicas y psicológicas de menor grado que llegan a afectar a lo largo de su vida a una de cada cuatro personas. Son cifras suficientes como para que la sociedad comience a entender la enfermedad mental como una más de las muchas que amenazan al hombre, sobre todo teniendo en cuenta que las investigaciones han logrado que cualquier persona que padezca una de estas dolencias, incluso grave, pueda mantener una vida absolutamente normal si sigue las indicaciones médicas y se toma los tratamientos.

Sin embargo, los que la padecen siguen sufriendo a diario el rechazo y el miedo de gran parte de la sociedad, que los margina y discrimina por miedo a sus posibles reacciones. La conciencia general sobre los enfermos mentales sigue siendo que son personas peligrosas, a las que hay que temer, o que no son capaces de valerse por si mismos, por lo que hay que sobreprotegerlos. Parece que no termina de calar en la gente que son precisamente esas actitudes las que llevan a los que padecen algún trastorno psíquico a tratar de negarlo, dejar la medicación y, como consecuencia, no recuperarse.

Los medios de comunicación pública tienen una gran responsabilidad en sus manos para luchar contra estos estereotipos. Sin embargo, en vez de hacerlo, a menudo nos encontramos con que no sólo no luchan contra ellos, sino que por el contrario los fomentan y explotan mediáticamente. Un informativo no destacaría que una persona sufre diabetes si ésta intenta asesinar a otra o comete algún delito, pero sí destacará que padece esquizofrenia, trastorno de la personalidad o cualquier otra dolencia psiquiátrica. Y eso que está demostrado científicamente que una persona con diabetes que tenga una bajada de azúcar puede tener reacciones agresivas.

Aún recuerdo cómo un programa del corazón gravó desde el exterior la ventana del hospital en el que se encontraba ingresada Raquel Mosquera tras sufrir una crisis nerviosa y cómo un supuesto experto había leído sus labios para traducir lo que decía. Fue humillante.

Esta semana, he vuelto a asistir a otro espectáculo lamentable. El primer capítulo de la nueva temporada de La que se avecina, una serie televisiva de Telecinco, presentaba a una persona con un trastorno de personalidad como un ser incapaz de valerse por sí mismo, peligroso, infantil y hasta con algún déficit intelectual. Los ficticios familiares hablaban de la muchacha en cuestión como un lastre, una carga difícil de sobrellevar y de la que querían librarse. La actriz que la interpretada, por su parte, mostraba una visión absolutamente desviada y desvirtuada de una persona con una enfermedad mental, creando una imagen del enfermo que fomenta el miedo y el rechazo en la sociedad.

Es absolutamente vergonzoso que este tipo de visiones contaminadas por la ignorancia se sigan trasmitiendo a través de los medios. Es vergonzoso y creo que debería estar penado por ley. Es un ejemplo más de cómo el sensacionalismo y el morbo se ha apoderado de los medios, principalmente de los televisivos, y de cómo siguen existiendo seres humanos tan faltos de escrúpulos como para aprovecharse y lucrarse de la humillación al prójimo. Si los guionistas, productores y directores de esa serie supieran lo doloroso que es para el enfermo ser rechazado y lo frustante que es para las familias tratar de sacar a flote a una persona con enfermedad mental cuando tienen que luchar contra el estigma social, estoy segura de que no crearían personajes tan a la ligera ni jugarían de un modo tan zafio, vulgar e insensible con un problema que sufren muchas familias de este país.

Valga este texto como protesta y rechazo a esta serie y a todas las que se aprovechen así de las desgracias ajenas.

PD. Iba a vincular cortes del capítulo de la serie, pero eso sólo serviría para darle más publicidad y para contribuir a que se extienda aún más el estereotipo negativo que en ella se muestra.

martes, 1 de abril de 2008

Desastre de casa

Hoy he estado blognavegando por ahí y me he llevado un buen puñado de sorpresas. ¡Existen blogs de casi todo en la blogsfera, señores! Cine, música (cienes y cienes de estos dos), literatura, reflexiones, los ypicomil blogs de pensamientos, de tecnología (¿cómo no?)... Pero hay uno que me ha sorprendido especialmente: Desastredecasa.com. Los que me conocen estoy segura de que no se extrañarán de mi interés por esta bitácora. Pero a mí me ha servido para darme cuenta de que no debo ser la única desastre en el hogar si existe un blog de ayuda a desastrados como yo.

Útil muy útil no sé si será este espacio de Internet. Quizás demasiado sobrio a mi entender y demasiado cargado de anuncios. Pero al menos me ha servido para reflexionar (algo, no demasiado) sobre esto del mantenimiento del domicilio propio. ¡Mi cruz!

Y es que, cuando trabajas entre diez y doce horas diarias como media, además tienes amigos con los que pretendes relacionarte, gestionas tres blogs, una página, un space, una cuenta de neurona, un avatar en Second Life, lees el correo electrónico diariamente, miras dos o tres series de televisión a la semana (a través de Internet, que ya sabéis que no tengo tele) y visitas a tus padres cuando juntas unos cuantos días, ¿me queréis explicar de dónde saca uno tiempo para tener las labores del hogar al día?

Yo no logro descifrarlo. Y al final me veo los domingos (cada dos a veces) con la escoba en la mano mirando a mi alrededor y odiando mi casa: toneladas de ropa por colocar, otra tonelada por lavar, lavadoras por tender, un sin fin de platos en el fregadero, pelos de gata por todas partes, papeles acumulados en las estanterías... ¿Y qué haces?

Pues recoger lo mayor. Al final en eso se suele quedar la limpieza dominguera, en recoger lo mayor. Porque como te pongas a fondo se te va el domingo y no has dormido, ni ido a la playa, ni visitado a los amigos... Y, es que, ¿qué es más importante, la casa o los amigos? Yo tengo muy clara la respuesta. Pero, aún así, las paredes se me caen encima en cuanto pasa un poco de tiempo y la recogida de lo mayor ha dejado de ser efectiva al par de días y vuelve a estar todo a manga por hombro.

¿Soluciones? Contratar una asistenta, comprar un lavavajillas y una secadora... Pero, claro, tampoco está la economía para eso. Al final, se acostumbra uno a vivir con "recoger lo mayor"... Se acostumbra hasta que, (¡oh, cielos!) viene visita. Entonces, señor, la cinta en el pelo, los pantalones cortos y zafarrancho de limpieza apresurada. Si es una amiga, al menos que no te mire con cara de "no cambiarás". Si es tu madre, con que no te deje sorda con los gritos, suficiente. Pero, si es un hombre, madre mía, entonces tiene que quedar la casa como los chorros del oro.

Y luego me pregunto, pero ¿para qué? ¿Si realmente te interesa ese hombre no será mejor que vea desde el primer día cómo te las gastas en casa? ¡Uff! Probablemente, sí, sería lo mejor. Pero en el fondo aún nos dominan los instintos sexistas y el pensamiento femenino de "ahora lo engaño un poco y luego ya lo educo"... Lo mejor es que, a veces, funciona y todo.

;-)

domingo, 16 de marzo de 2008

Del goce y el retoce

Soitu.es publicaba esta semana la noticia de que el concejal de Urbanismo de Ámsterdam ha anunciado que la policía va a empezar a hacer la vista gorda con las parejas que practican sexo de noche en el principal parque de la capital holandesa. Eso sí, siempre y cuando no dejen basura en el lugar y no lo hagan cerca de las áreas de juegos para los niños.

Plantea la web de información ciudadana, a raíz de la noticia, cuestiones como si sería factible que se aplicara esa medida en España y pregunta a los lectores si les incomodaría ser descubierto mientras practican sexo. No sé por qué, pero me ha venido a la cabeza el recuerdo de una escena descrita en un libro que leí. Seguro que muchos lo conocen: Un mundo feliz, de Aldous Huxley.

En aquel utópico mundo de felicidad enlatada, los niños eran producidos en serie por sofisticados sistemas de incubación, con los que se conseguían seres clónicos con predisposición genética a ciertas tareas de la sociedad. Pero, sin enrollarme mucho contando la trama de la historia, la escena a la que me refiero explicaba cómo los niños eran adoctrinados desde la más tierna de las infancias para practicar relaciones sexuales polígamas sin pudor. Lo hacían en un parque, en el que soltaban a los niños para que jugaran y se les incitaba a mantener relaciones sexuales entre ellos. Sexuales o presexuales, porque se trataba de niños que a penas acababan de aprender a andar.

El caso es que, sin compartir, por supuesto, la idea general de Un mundo feliz, que trata más bien de ironizar sobre la utopía de la felicidad del hombre, recuerdo que cuando leí aquella escena me llevó a pensar sobre la libertad sexual del hombre.

Es cierto, y hay estudios que lo ratifican, que los instintos sexuales surgen en los seres humanos desde muy temprana edad, aunque no puedan materializarse en relaciones completas hasta entrada la segunda década de sus vidas -esto siempre con las excepciones pertinentes-.

El caso es que me pregunto, ¿por qué la sociedad se ha empeñado a lo largo de la historia en contener esos impulsos sexuales? Si nos despojamos de las morales religiosas, la relación sexual en sí no debería constituir ningún motivo de vergüenza, ni ser objeto de prohibiciones. Al fin y al cabo es un instinto básico del ser humano en el que no cabe más malicia que la atribuida por las religiones.

A veces me planteo que el motivo de la prohibición religiosa de los actos sexuales podría atribuirse a la temprana aparición en el mundo de enfermedades graves de transmisión sexual. Hay referencias médicas desde Hipócrates que hablan ya de casos de sífilis avanzada. Incluso hay estudios antropológicos que han atribuido ciertas malformaciones encontradas en esqueletos del 2.000 AEC a esta enfermedad. Además, en la Baja Edad Media hay descritos casos de sífilis que acababan convirtiendo a los que la padecían en enfermos mentales.

Ya sabemos que las prohibiciones, teóricamente sagradas, que establecen muchas religiones responden, en realidad, a motivos de salud pública. En la India por ejemplo, la vaca se convirtió en un animal sagrado después de que una epidemia trasmitida por este animal acabara con gran parte de la población. Del mismo modo, los árabes no comen cerdo por un episodio similar.

Quizás entonces el origen del control de las relaciones sexuales por medio de normas religiosas, que eran al fin, en ciertos momentos de la historia, las únicas conocidas por el hombre, respondan a la protección sanitaria de los hombres. Es la única explicación para que la sociedad haya decidido poner artificialmente barreras a una necesidad humana que se encuentra al mismo nivel que otras tan vitales como comer, beber, o ir al baño.

Quizás por eso se decidió asociar el sexo al amor. Practicar sexo con una sola persona en tu vida no garantiza estar exento de contraer enfermedades de transmisión sexual, pero sin duda reduce mucho las posibilidades.

Lo cierto es que somos una de las pocas especies -creo que hay otra por ahí, pero no recuerdo cual- que practica (o dice que practica) la monogamia y, encima, tiene que hacerlo en secreto. ¿A quién se le habrá ocurrido semejante idea de que el sexo tiene que ir emparejado al amor?

Bien es cierto que la decisión de con quién practicar sexo es, para todas las especies, una cuestión de atracción. Según cuál sea la especie, es el macho o la hembra -en casi todas es la hembra- quién decide con quién mantener sus relaciones sexuales. Igual de cierto es que somos los humanos de los pocos que lo vemos como algo más que un apareamiento, ya que disfrutamos de agradables orgasmos con el sexo. Pero de ahí, a que sea imprescindible estar enamorado... Si ni siquiera tenemos claro qué carajo es eso del amor...

El caso es que siglos de tabúes han hecho que hoy por hoy nos veamos planteándonos si es lícito practicar sexo en la calle o si, por el contrario, debe estar -como está- sujeto a las leyes gubernamentales. Es como si nos multaran por tirarnos pedos en la vía pública. Y ya me dirán qué es más feo de las dos cosas.

En resumen, que ole por el concejal de Urbanismo de Ámsterdam. A ver si se lo aplican los políticos de esta España casta y castiza y, en vez de andar poniendo multas por echar uno un polvete -nunca me ha pasado, conste-, se dedican a otros problemillas que, seguro, preocupan más a los ciudadanos que el retoce nocturno de las parejitas en los parques públicos de las ciudades (y quien dice parques, dice playas, montes, plazas, jardines... ya me entienden).

jueves, 13 de marzo de 2008

La tiranía de la libre elección

Cuando era pequeña, el mejor profesor que he tenido me enseñó la diferencia entre libre elección y libre albedrío. Libre elección es que tú puedes escoger y, para escoger, tiene que haber opciones, una serie de opciones entre las que seleccionar una. Puedes hacer A, B o C. Pero, no puedes hacer D, porque D no existe en tu abanico de elección.

El libre albedrío, sin embargo, funciona no por la razón o las pautas, el libre albedrío es visceral, surge de las tripas, del deseo, de los apetitos. El libre albedrío puede surgir de la enajenación, de la obcecación, de lo irracional o lo inconsciente. El libre albedrío es el camino que se puede tomar a ciegas y sin condicionamientos, sin barreras, sin pautas. El libre albedrío no tiene nada que ver con la moral, ni con la religión, ni con la razón, ni con la lucidez o la cordura. Es la máxima expresión de la libertad.

Con el libre albedrío uno puede encontrarse ante un cruce de cuatro caminos y, sin impedimento alguno, decidir no caminar por ninguno de ellos, decidir quedarse sentado en el suelo, andar campo a través, salir volando por encima de todos los caminos o, incluso, trazar un comino propio que recorra todos los anteriores o ninguno.

El libre albedrío, me dijo mi profesor, no existe realmente. Sólo existe la libre elección. Tu coche puede ser rojo, negro, amarillo, azul, verde, plateado, turquesa, esmeralda... Pero no puede ser multicolor, ni puede ser rosa chicle con puntitos blancos, ni puede, simplemente, no tener color. Porque no se fabrican así. Sólo se fabrican en rojo, negro, amarillo, azul, verde, plateado, turquesa o esmeralda.

Tu nueva casa sólo puede ser de una, dos, tres o cuatro habitaciones, con las paredes en blanco, con o sin gotelé, o en verde, o en rojo, o en amarillo. Con terraza o sin terraza, con uno, dos o tres baños. Con plaza de garaje o sin ella. Con o sin patio. Pero tu casa no puede ser una esfera de cristal transparente suspendida a 9.000 metros de altura, ni un castillo de diamantes sobre un mar de nubes, ni un palacio de madera sobre un árbol de 50 metros de altura. Porque no se fabrican.

Del mismo modo, puedes votar al PSOE o al PP, o bien puedes hacerlo a Los Verdes, a Izquierda Unida, a CiU, a Coalición Canaria... Pero, no puedes votar a tu vecino el del quinto para que sea presidente del gobierno. Porque no se presenta. Porque no hay libre albedrío. Porque el ser humano, diga lo que diga dios, no tiene libre albedrío. Tan sólo la conformista y miserable libre elección.

lunes, 10 de marzo de 2008

Ahora lo entiendo

A falta de tres días de las elecciones, el PHache ha decidido poner fin a su aventura política. Según comenta la cadena con cierta ironía, los sondeos les daban pocas posibilidades de lograr representación en el Congreso y, como mucho, sólo podrían colocar a su cabeza de lista, lo que supondría tener que prescindir de Eva Hache como presentadora.
EUROPA PRESS
Claro, ya decía yo que no era normal que no hubiera sacado ni un voto. Si el Chiki-chiki va a ir a Eurovisión, el PHache habría conseguido un escaños al menos, seguro. Yo creo que lo que ha pasado es que realmente la Eva se vió con posibilidades y se le atragantó la idea de tener que aguantar a los políticos todos los días en el Congreso de los Diputados. Sin embargo, creo que se han equivocado. Con las que la Hache podía haber montado en ese Parlamento. Además, ¿no pensaron en lo bien que les hubiera venido abrir una sección en el programa titulada Hoy me echaron por...? Hubiera estado muy bien ver por qué armada diferente echaban cada día a Eva Hache de la Cámara Baja. Y la de minutos de programa que hubieran tenido rellenos durante los próximos cuatro años...

Pero bueno, otra vez será. No hay momento chistoso en estas elecciones. Lo que no quiere decir que no haya resultados graciosos. ¿Qué me dicen por ejemplo de la salida apabullante de Ricardo Melchor del Senado? No se lo esperaba nadie. El pobre debe andar buscando todavía una piedra debajo de la que meterse.



De resto, nada nuevo, todo demasiado dentro de lo previsible. No hubo vuelco electoral para el PP, no hubo triunfo desobitado del PSOE, y lo único destacable, el aumento considerable del voto útil en detrimento de los partidos minoritarios y, como consecuencia, el crecimiento del bipartidismo gris y de hecho que tanta calidad democrática hará perder a este país si sigue en aumento.

Lo dicho, el pescado está vendido y habrá que conformarse con lo que ha tocado durante los próximos cuatro años. La menos mala, que no la mejor, ha sido, como ya vaticinamos, la opción vencedora. Así seguiremos, aburriendonos en el conformismo del gris político de este país a falta de algo de emoción en las candidaturas que anime nuestras urnas. Eso sí, la alta participación en los comicios ha sido, sin duda, una sorpresa agradable para los que aún confían en el sistema. Quizás no esté todo perdido y todavía haya esperanza para la democracia en España, aunque el partido más gracioso de los candidatos decidiera retirarse en el último momento.

Se acabó la fiesta

Bueno, pues nada, acabaron las elecciones y pasó lo esperado. ZP ganó, pero no arrasó. El PP perdió, pero no se hundió. Coalición Canaria se queda con dos escaños y a puntito de pasar a mejor vida y Nueva Canarias... ¿eso qué es?

Lo que no me cuadra es lo de Eva Hache. ¿Qué ha pasado? ¿No se ha votado ni ella misma? Pues me ha fastidiado mi encuesta, ¡la jodía!


Sí, es esa que sale la última en la listita del Ministerio con 0 votos. Me hubiera gustado estar en su sede electoral a ver las caras que tenían ella, Quequé y Marta Nebot. Seguro que estaban ya borrachos desde por la mañana. Así se olvidaron de ir a votar... Ya les vale...

Pero, no, no pude estar en la sede del PHache desgraciadamente. A mí me tocó en otra en la que, oye, comida había. No nos vamos a quejar.


Sí, sí. Allí estaba yo. Salgo bien en cámara y todo, y eso que estaba cayéndome de cansancio.

Ala, se acabó la fiesta, que ya era hora. A dormir se ha dicho, ya mañana valoraremos los resultados.

Feliz nuevo Gobierno, amigos... (A, no, que es el mismo...)


sábado, 8 de marzo de 2008

Reflexión ecológica

Hoy, que es jornada de reflexión, hagamos una buena acción. He recibido un correo electrónico sobre un nuevo servicio ecológico que da google. Os lo pego:

Google ha sacado un nuevo buscador para ayudar a repoblar el amazonas y los bosques de todo el mundo. Se llama www.ecoogler.com , funciona igual que el buscador google.com y cada vez que lo usemos se donará 1 hoja (muchas hojas hacen un árbol).

Ecoogler nació ante el grave problema que se nos avecina: la deforestación. Por eso creamos este buscador , y cada vez que tu hagas una busqueda en nuestro buscador estarás donando 1 Hoja para repoblar los bosques. El donar una hoja es una forma simbólica , pues cada 1.000.000 de hojas donadas se hará una donación a la asociación Aquaverde para repoblar el amazonas y los bosques de todo el mundo.

Ecoogler usa la tecnología Google Custom Search.
Ecoogler muestra los mismos resultados que
google.com , por tanto te animamos a que uses ecoogler y además de buscar lo que necesites estarás ayudando a repoblar los bosques.



Y ahora, todo el mundo a reflexionar sobre lo que piensa hacer mañana. Por la noche veremos si mi encuesta tiene razón en algo y realmente gana, tal y como muestra en este momento, Zapatero por mayoría absoluta, se quedan en la oposición Eva Hache y el Grupo Mixto, y el PP se queda sin escaño; o bien, comprobamos, como sospecho, que por mi blog los cuatro gatos que pasan son sociatas y rebeldes perdidos, jeje. ;-)

Feliz fiesta de la democracia, amigos.



martes, 4 de marzo de 2008

El ágora de las ausencias

Debe ser cuestión de colores, de doctrinas, de compartir asesores, de algo que les une de un modo difícil de precisar, pero si hay algo que puede sacarse del debate entre los dos candidatos a la presidencia del Gobierno durante los próximos cuatro años, es que existe un discurso cerrado, prefijado y rígido que dirige las palabras de todos y cada uno de los candidatos de cada uno de los partidos, desde la cúpula hasta el ámbito más cercano de los ayuntamientos.

El PP del ¡esto es mío! y el PSOE del ¡y tú más! volvieron a desatar sus cíclicos argumentos en el debate del pasado martes a través de las palabras de sus dos máximos representantes. “Como ustedes vivieron de la herencia y de la inercia, durante un cierto tiempo las cosas fueron bien”, decía Rajoy. “Los huevos, con ustedes, subieron tres veces más, las frutas subieron tres veces más con ustedes, y las patatas subieron 22 veces más con su Gobierno”, decía Zapatero. Esto es mío. Y tú más. Exactamente lo mismo que ocurre cada fin de mes en los plenos del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria.

Muy bien para la demagogia preelectoral. Pero, ¿qué van a hacer ustedes por los ciudadanos si logran el sillón presidencial el próximo 9 de marzo?

Algo aclaró ZP al respecto: “150.000 viviendas de protección oficial”, “devolución de 400 euros por contribuyente”, “crear 2 millones de empleos en esta legislatura, más estables y 1,2 para mujeres”, “subir las pensiones mínimas hasta 850 euros a los jubilados con cónyuge a cargo y 710 euros para las viudas “ subir otro 30% el salario mínimo, hasta llegar a 800 euros”. Luego habrá que ver si lo cumple o si las promesas se pierden en la burocracia de las administraciones como ha ocurrido hasta ahora con la ley de dependencia, la educación para la ciudadanía y otras muchas medidas esgrimidas por el Gobierno socialista en estos últimos cuatro años.

Pero, al menos, algo prometió. Rajoy, sin embargo, debe tener asumido que no va a ganar. Es lo que se puede deducir de alguien que aconseja a su contrincante sobre lo que debe hacer los siguientes cuatro años. “Reduzca el gasto público”, “establezca competencia de mercados”, “hagan reformas económicas y una auténtica economía de mercados”, “cuiden aquellos precios que son regulados”, aconsejó el líder popular a Zapatero. Pero para hacerle caso, el PSOE tendrá que ganar, ¿asume entonces Rajoy que las elecciones están perdidas? ¿No tiene él nada que ofrecer a los españoles?

Bueno, sí, siendo justos algo ofreció: “todas aquellas personas que no ganen 16.000 euros al año no pagarán impuestos y no se les retendrá en la nómina”, “vamos a bajar el impuesto de las sociedades” “vamos a ocuparnos de la educación, una educación basada en el mérito, el trabajo y el esfuerzo”. Pero ¿qué quiere decir ocuparse de la educación? ¿Cómo piensan bajar el impuesto de las sociedades y cuánto? El PP se olvidó de la concreción y es la concreción lo que gana el favor de los ciudadanos. Eso, y no discutir sobre cuál fue la primera pregunta de Rajoy en el Parlamento hace cuatro años, es lo que gana votos.

Sin embargo, alrededor de esa pregunta perdieron los candidatos suculentos minutos durante el debate. Fue esto. Que no, que fue lo otro. Y cuando al líder popular ya no le quedaban argumentos, surgía de la nada el discurso que durante los últimos cuatro años ha regido a la oposición del Gobierno nacional: ETA, alianza de civilizaciones, inmigración, memoria histórica, la opa de Endesa y Afganistán. Está claro que el PP no quiere que España se olvide de lo que, para ellos, han sido los grandes errores del Gobierno, porque en eso consiste el desgaste. Pero, igualmente, está claro que el PSOE no quiere que España olvide a Irak, al 11-M y a Aznar, usando como defensa, una vez más, el arma del y tú más cuando las cosas se ponen feas.

¿Y quién ganó? Depende de lo que hablemos. Si hablamos de dialéctica, de la pura dialéctica, esa maravillosa técnica que los griegos en sus ágoras convirtieron en arte, si hablamos de dialéctica desligada de cualquier otra connotación o valoración, desligada de lo que muestren sus argumentos colocados en las balanzas de la objetividad, entonces debemos decir que Zapatero no tuvo rival. Lo cual no significa que ganara, pues la victoria se mide siempre en función del contrincante a batir.

Ahora, si hablamos de España, del futuro, del electorado, de las medidas, de los proyectos y de la claridad y transparencia de sus programas, pierden los dos. O mejor, perdió España y seguirá perdiendo. Pues cuando las dos únicas opciones que el bipartidismo de hecho ha dejado a los electores centran su oratoria en desarmar al contrario y en convertirse en la mejor alternativa, no por lo que uno es capaz de lograr, sino por lo que el otro ha hecho, hace o hará mal, quien pierde es el español medio, quien pierde es la democracia, quien pierde es el ciudadano, que tendrá que seguirse conformando con la opción menos mala ante la ausencia de una realmente buena, tendrá que conformarse con el mejor orador, ante la ausencia de un buen político.

lunes, 3 de marzo de 2008

Habemus miss

Pues nada, ya tenemos reina de la belleza para 2008. Y de mi tierra. La chicharrera Patricia Yurena Rodríguez fue coronada anoche como la mujer más guapa de España para lo que resta del año. No voy a negar que me alegro de que sea una niña de mi tierra la que tenga el privilegio de llevar la corona de la belleza de este año. Pero, aunque trate de alejarme del tópico, no puedo evitar pensar en lo que le espera a la pobrecilla.

No soy de los que opinan, de un modo simplón y demagógico, que los concursos de belleza degradan a la mujer. No, en eso no estoy de acuerdo. Un concurso de belleza, visto en abstracto y sin otras connotaciones, es para mí un concurso sobre cualidades como puede serlo cualquier otro. ¿Es la belleza una cualidad admirable? Pues sí, considero que lo es. Se nace con ella, es cierto, pero igual que se nace con inteligencia, con habilidad para las letras, la música o la pintura, o igual que se nace con predisposición al deporte. Son cualidades innatas de quienes las poseen y ninguna de ellas florece si no se cultivan y se tratan con cariño.

Otra cosa es lo que rodea al mundo de la belleza. Ahí si que puedo poner unos cuantos peros. Para poner un ejemplo, hace a penas unas semanas se celebraba la gala de elección de la Reina del Carnaval 2008 de Las Palmas de Gran Canaria. Había niñas de todas las edades, colores y formas. Unas guapísimas, otras más normalitas, unas muy altas, otras bajitas. Había hasta una niña en silla de ruedas y una chica transexual. Es lo que podría decirse un concurso bastante abierto, sobre todo teniendo en cuenta que no es la belleza lo que se valora en él como principal valor, sino una combinación entre la belleza de la candidata, la del traje que luce, la del tema del mismo y la gracia con que se luce.

Sin embargo, también en éste, ganó la más guapa. No es lo habitual, pero en esta ocasión ocurrió. No voy a extenderme contando todo lo que ha traído de polémica este premio porque, en realidad, tampoco es el tema en el que quiero centrarme. Sino en esa chica, la más guapa, la que ganó, Yraya Viera. Una chica muy bella, con unas piernas interminable y un cuerpo de escándalo. Según aseguran muchos de los que la conocen -esta ciudad es muy chica para mantener cierto tipo de secretos cuando uno sale a luz pública-, su verdadera edad es 28 años. Sin embargo, ella y el equipo que la rodea se han encargado de decir en todos sitios que su verdadera edad es de 21 añitos.

¿Por qué? ¿Pura vanidad de la muchacha? Yo no lo creo. Más bien tiendo a pensar que una muchacha de 28 años tiene ya pocas posibilidades de abrirse un hueco en el mundo de la moda y el espectáculo. Da igual que tenga unas piernas infinitas, una cara de escándalo o un cuerpo de vértigo. Los productores no se van a arriesgar a que su promesa quede en menos de dos años cruzada por las patas de gallo. Y eso que hoy por hoy existe el botox...

Eso sí me parece despreciable, discriminatorio, humillante... Una mujer no deja de ser bella a los 30, ni a los 40. La belleza hay que cultivarla y cuidarla, sí, como cualquier otra cualidad humana. Pero no tiene por qué desaparecer, ni siquiera con las primeras arrugas. La belleza también puede ser bella aunque arrugada, también puede ser bella siendo madura y también puede levantar tantas o más pasiones que cuando se exhibía sobre una tersa piel de melocotón.

Por eso sí detesto los concursos de belleza. Porque tienen límite de edad, porque hablan de una belleza efímera y cruel que ata a quienes la poseen a una eterna lucha contra el tiempo. Porque esclaviza a una imagen que no se puede, ni es sano, ni se debe mantener más allá del tiempo en que le toca vivir. Y por eso el botox, y la cirugía, y el láser, y los kilos de maquillaje, y los llantos frente al espejo...

Por eso todo mi ánimo a la joven Patricia Yurena, porque pronto dejara de ser joven y puede que vea como la sonrisa de hoy se convierte en la obsesión de mañana, en la tiranía de los representantes de mañana, en la injusticia de los objetivos del mañana. Todo mi ánimo y toda mi esperanza también en que no caiga en el agujero negro en el que puede convertirse su camino si su educación no ha logrado amueblar con buenas armas de autoestima y orgullo el cerebro que mora detrás de su preciosa cara.

*Foto 1 : SEIXAS / EFE
*Foto 2: Juan Carlos Guerra / EFE

domingo, 17 de febrero de 2008

H, el blanco del escepticismo

Está claro que este año estamos condenados a vivir sobresaltados entre un acontecimiento y otro. Estábamos aún con los polvorones atragantados en la garganta y tuvimos que ponernos a desempolvar los disfraces para el Carnaval. Ahora, con las brillantinas todavía pegadas debajo de los ojos (señor, lo que cuesta deshacerse de ellas), tenemos que enchufarnos a la tele y a los panfletos electorales para decidir el futuro del país durante los próximos cuatro años. No hay respiro.

¿Y a quién votamos? Esa es la gran pregunta. Con una derecha atrincherada en discursos catastrofistas, que ha decidido extirpar definitivamente todo resquicio de moderación en sus filas con la patada a Gallardón, y cuyo máximo baluarte es un señor titubeante y gangoso que a uno a veces hasta le enternece por sus pocas luces, nos plantamos ante un socialismo que ni frío ni calor, ni grande ni pequeño, y que lo ha hecho bien los últimos cuatro años, a base de no hacerlo demasiado mal.

Lo tenía fácil ZP. Con no marcarse ningún decretazo, ninguna nueva LOU, ni meterse en ninguna guerra ilegal, ya evitaba al menos el cabreo nacional con el que salió del poder su ilustre antecesor. Pero algo más habrá que hacer para gobernar un país. Y eso de sacarse de la manga, como por arte de magia, medidas super chupis para la vivienda de los jóvenes, sin que existan estudios ni baremos en su aplicación, es populista un rato, pero lógico y coherente parece poquito.

Así nos vemos. Ante dos opciones que a cuál de las dos tenerle más miedo. Votar al pobre Rajoy, por su cara de vejete diciendo “yo ez que ezpedo hazedlo mejod y Zapatedo ez malo”; o quedarnos con ^^, como dicen los intelectuales, a pesar de que el hombre, como buen socialista, vaya a salto de mata poniendo parches y remiendos sobre los rotos de este país y esperando que nos quedemos contentos.

Como tercera vía, siempre queda la izquierda. Aunque ésta dejó de ser opción hace tantos años que uno no se acuerda de ella. De hecho es posible que este año obtenga menos votos que el Partido Hache. ¿Y eso qué es? Pues la cuarta en discordia y pujando con fuerza. Resulta realmente preocupante que exista tanta gente de entre 20 y 35 años que se está planteando como una opción real dar su voto a un partido surgido de un programa de televisión y cuyo único fin es reírse a carcajadas de la política de este país.

Si es que, al fin y al cabo, es normal que la gente con un mínimo de escepticismo y de sentido crítico prefiera votar a un partido que le hace reír, porque esa es su única intención, que a cualquier otro que lo consigue sin pretenderlo por su absoluto patetismo o por su falta de argumentos coherentes. Así que no me extrañaría nada que en la próxima legislatura tuviéramos a la mismísima Eva Hache sentada en un escaño del Parlamento.

Así debería ser, para dar un bofetón sin manos a los que pretenden hacernos creer que quieren arreglar el mundo cuando a leguas se huele que su única intención es arreglar su bolsillo y sus ansias de poder. Si los políticos tuvieran un poco de sentido de la autocrítica, quizás esa sería una buena lección a aprender, quizás entonces realmente se planteen que el sistema electoral de este país ya no convence, ya no interesa y a menudo, más que cabrear, aburre.

Claro, que para eso debe haber sentido de la autocrítica, como hemos dicho, y no es esa precisamente una cualidad adjudicable al político medio español.

En cualquier caso, todo amante de la ironía y también de la literatura disfrutaría mucho al ver a Saramago convertido en visionario mientras se hace en realidad, con el Partido Hache en forma de voto en blanco, su Ensayo sobre la Lucidez.

miércoles, 9 de enero de 2008

Los dioses del Carnaval

Carnaval, carnaval, carnaval te quiero... Sí, sí, acabamos de terminar de desenvolver los regalos de los Reyes y ya está aquí el Carnaval. Es lo que tiene el calendario cristiano... qué manda la luna... ¡qué ironía, ¿no?! Y muchos dirán que para Carnaval el de Brasil. Pero, no señores míos, no. Para mí cómo se vive el Carnaval en... en Canarias en general, que no estoy yo hoy para disputas insularistas, no se vive en ningún sitio.

A mí este año me va a tocar vivirlo en Gran Canaria, donde comienza el próximo martes día 15 de enero. Una vez es siempre la primera. Y, aunque esto negaré haberlo dicho (no sé cómo carajo voy a negarlo si lo estoy publicando, pero bueno), lo cierto es que me apetece mucho descubrir cómo se vive en esta ciudad tan cercana a la mía, Santa Cruz, la que para mí es la mejor fiesta del año: la fiesta de la carne, la que honra a Baco y su gemelo griego Dionisio, la fiesta más pagana del almanaque.

Y lo de Baco y Dionisio no está dicho sin intención. Y es que el motivo central del Carnaval grancanario de este año es precisamente el Olimpo de los Dioses, un tema que compite en mi corazón con el que presenta el Carnaval de Tenerife, la Magia, otra de mis grandes aficiones.

¡Ay, los dioses del Olimpo! Pero, qué bien vivían. Todo el día hartándose a comer Ambrosía y recostados en sus nubes celestiales con sus mantos de ligera seda cubriendo sus desvergüenzas. Sin embargo, hay mucho más.

Los griegos, y luego en imitación los sabios y sincréticos romanos, supieron diseñar en su extenso ideario mitológico todos los estereotipos que definen los caracteres humanos. Creo que podría tirarme la vida entera con este tema. La mitología griega es una compleja historia de nacimientos, vidas, muertes, traiciones y enfrentamientos que poco o nada tiene que envidiar a sagas modernas como El Señor de Los Anillos o la Guerra de las Galaxias.

Pero, no me extenderé. Basta recordar que antes que nada fue el Caos, tal cual cuentan las teorías físicas modernas, que de éste surgiría Gea, la Tierra, quien, como bien reproduce la wikipedia, "de su propio ser, «sin dulce unión de amor», trajo a Urano, el cielo estrellado, su igual, para cubrirla a ella y a las colinas, y también a Ponto, la infructuosa profundidad del mar". Entonces, el cielo y la tierra, en una incestuosa unión que condenarían los cristianos, dieron a luz a los Titanes y las Titánides.

De todos ellos, sobresalió Crono, el tiempo, como no podía ser menos pues es el tiempo quien todo lo marca, quien tras derrocar a su padre, al que detestaba, desposó a Rea, que simboliza la fertilidad. Fue de esta unión de la que surgieron los primeros dioses del Olimpo: Deméter, Hades, Hera, Hestia, Poseidón y Zeus, quien estaba destinado a destronar a su padre, como hizo éste con el suyo propio.

De las relaciones de Zeus con algunas de sus hermanas y con otras mujeres, surgiría el resto del plantel de dioses que cubrían el firmamento griego: Hefesto, Ares, Hermes, Atenea, Apolo, Artemisa y Dionisio; a los cuales se suma Afrodita, nacida de los genitales de Urano tirados al mar tras ser cortados por Crono. Y sí, si los han contando, cuentan bien, porque si bien el Olimpo tenía 12 sillas, los dioses eran 14 en total, ya que Hades pasaba la mayoría del tiempo en su reino de las tinieblas, turnándose con Deméter para ocupar su trono divino, después de que el primero raptara a la hija de ésta para llevársela consigo a los infiernos. Mientras Hestia cedió su puesto al joven y vivaz Dionisio para vivir entre los hombres y proteger sus hogares.

Obviando y pasando muy de puntillas por la historia de todos ellos, basta echar un vistazo a la simbología que cada dios griego representaba, para darse cuenta con qué magnífica pluma los creadores de la mitología fueron capaces de dibujar 14 semblanzas que bien podrían imponerse como estereotipos de los estados humanos:

- Zeus es el dios del cielo y el trueno, es el de mayor rango y el más poderoso, regidor del monte Olimpo, el dominante, el padre, el líder por excelencia.
- Poseidón, junto con Hades el siguiente en antigüedad, es el dios de los océanos, también llamado Ennosigeo, ‘agitador de la tierra', causante de los terremotos, de humor variable e ira feroz.
- Hades, el invisible, el señor del inframundo, asociado a la muerte y temido por los vivos, aunque severo, cruel y despiadado, no era un dios malvado, sino con un alto sentido de la justicia.
- Atenea es la diosa de la sabiduría, las artes, la belleza interior, la educación, representa la meditación y sabiduría en los asuntos de la guerra y protege a los hombres de sus estragos.
- Ares es el dios de la guerra y de los héroes, personificación de la fuerza bruta y la violencia, así como del tumulto, confusión y horrores de las batallas, en contraposición a su hermanastra Atenea.
- Artemisa es la diosa de la caza, los animales, la fertilidad y la salud, asimilada también a la magia, al bienestar y a la riqueza.
- Hefesto es el dios del fuego, el trabajo manual, los artesanos y las armas, hijo del esfuerzo y la dificultad, se le representa como bastante feo, lisiado y cojo.
- Apolo es el dios de la danza, la música, la sanación y la medicina, la arquería y la razón, asociado a la luz y a la verdad, fue patrón de Delfos y por tanto, un dios oracular.
- Hermes es el dios mensajero, también de la orientación, los viajeros, los pastores, el consuelo y las reuniones. Fue el creador del fuego y existe un paralelismo entre él y el titán Prometeo, creador de la raza humana para la cual robaría el fuego de los dioses.
- Afrodita es la diosa del amor, pero el amor entendido como la sexualidad, la belleza externa y la atracción. Es la más sensual de todas las diosas griegas.
- Hera es la consorte de Zeus, y la diosa del matrimonio, los sacrificios y la fidelidad, destaca por su carácter celoso.
- Hestia es la diosa del hogar y la familia, de sentimientos íntimos y tradicionales, juró permanecer siempre virgen y de ella dependía la felicidad y la armonía conyugal.
- Deméter es la diosa de la tierra, las flores y las plantas, la comida, la conservación del matrimonio y la agricultura, es identificada como la naturaleza o la madre tierra.
- Dioniso es el dios más joven del panteón, y el dios del vino y la sexualidad abierta, símbolo de la fuerza vital básica e incontrolada, marcado por la dominación de sus instintos.

Pero, hay mucho más. Todos y cada uno de ellos poseen su propia historia, cuentos llenos de entresijos, de metáforas tan fascinantes que resulta comprensible la creencia de los griegos en sus dioses, pues en sus complejas historias desentrañan toda una filosofía para explicar las grandes preguntas del hombre en la Tierra.

No voy a reproducir yo lo que otros hicieron antes a lo largo y ancho de la red, pero recomiendo la lectura de las historias que describen a todos ellos. Seguro que en sus líneas acabamos encontrando el disfraz que más nos pega para salir a la calle este año. Pero, dada la fiesta que nos ocupa, os invito especialmente a conocer la historia de Dionisio, el dos veces nacido, y a descubrir vosotros mismos la fuente que luego pudo inspirar a las religiones mistéricas en sus teorías sobre la reencarnación, y cómo se fraguó la personalidad del más atrevido y fiestero de todos los dioses olímpicos.

Para los más vagos, aquí os dejo otro link a un divertido cuestionario que os hará hallar qué dios de los dioses os representa mejor. El mío, al parecer, es Apolo.



Descubre que Dios del Olimpo eres

Así que nada, a robarle las sábanas a la abuela y a preparar los disfraces porque ya no queda nada.

¡Feliz Carnaval para todos!


jueves, 3 de enero de 2008

Isn't it ironic?

Estoy en mala edad. Esa parece ser la conclusión con la que debo quedarme tras las conversaciones que se han repetido estos días con diferentes amigos sobre el eterno asunto de las parejas. Sí, amigos, sí. Estoy en esa bendita edad en la que la gran mayoría de tus amigos ya han hecho sus apuestas y de repente escuchas en tu cabeza al cuprier de la mesa de reparto decir eso de “no va más, señores”. Y ahí te has quedado tú, con todas tus fichas en la mano y cara de panoli.

Sí, es la edad. Esa edad en la que cuando te interesas por un hombre, incluso si él también se interesa por ti, está casado o con pareja estable o viene con alguna tara de fábrica (normalmente mental). Con lo cual, te quedan dos opciones: asumir que se te pasaron las rebajas y resignarte a rebuscar en las tiendas de taras uno que no tenga muchos agujeros, o vivir de los préstamos de las “amigas” (esas legítimas desconocidas) a ver si uno de estos días a alguna se le olvida pedirte que le devuelvas al prenda.

¡Ay, qué ironía! Como decía el otro día mi querida amiga Estefanía, con la de gangas que se ha encontrado una por ahí y las ha dejado pasar. Sí, señor. Es el sino de las inconformistas. Ninguno fue suficiente, nosotras buscábamos al hombre perfecto, al hombre de nuestra vida. Y un día despertamos y nos encontramos que nos ha pasado como lo que cuenta Alanis Morissette aquí al lado en el reproductor: “meeting the man of my dreams, and then meeting his beautiful wife, isn’t it ironic?”.*

Aunque bueno, para qué nos vamos a engañar, vale más estar en este lado de la barrera, viendo cómo los hombres nos buscan para echar sal y pimienta a las aburridas vidas en las que se han embarcado con sus mujeres ideales, que ser mujeres ideales que esperan con una venda en los ojos a que lleguen sus amados maridos de “trabajar hasta tarde en la oficina”, ¿no creéis?

En el fondo, esto sólo sirve para que a una se le quiten definitivamente las ganas de esperar a su príncipe azul, sabiendo que tarde o temprano acabará destiñendo y quedándose, como mucho, lila pálido. Vale más asumir de una vez por todas que te vas a quedar, no para vestir santos, porque eso ya no se lleva, pero sí para desvestir demonios, que hay unos pocos sueltos…

And, isn’t it ironic? Don’t you think?

Feliz año, amigos!


*Conocer al hombre de mis sueños, y entonces conocer a su preciosa esposa, ¿no es irónico?