martes, 4 de septiembre de 2007

¿Todo por la pasta?

Ayer tuve una discusión con mi amiga Marisa. No una de esas discusiones de "no me hables más", sino de las que nos gustan a nosotras, las filosóficas. Fue a cuenta de mi último post. Después de leerlo me dijo, "muy bien, superada la segunda fase, es decir, la de incredulidad política, cuando ya te has dado cuenta que es una mentira de cojones y que aquí cada uno va a lo suyo, una debe de optar por tomar uno de los dos caminos posibles: o pasas y que les den por culo, que al final sólo le dan por el culo a uno mismo; o te subes al burro de la política" [perdón por los tacos, es que Marisa es muy mal hablada].

Yo no me podía creer lo que me estaba diciendo. "¿Subirme al burro de la política?", le dije yo, "vamos, ¡ni muerta!". Pero, ella insistía, "no seas tonta, mujer, tú lo tienes fácil, que te hagan concejala de Medio Ambiente o algo así, que todo el que puede lo hace". "Jamás", le contesté, "la independencia es lo que me hace libre, es una cuestión de principios, igual que no hago periodismo del corazón". "Vale, la cosa es meterte conmigo", me contestó Marisa.

Y es que, Marisa es periodista del corazón, aunque yo la quiero igual. Y no es que quisiera meterme con ella, pero lo que le dije es verdad. Meterme yo en política sería igual que meterme a hacer corazón, es decir, terminar con mis principios.

Son dos profesiones muy respetables, que no digo yo que no, pero una tiene unas convicciones y de ahí no la sacan. Las mías vienen por lo profesional, para bien o para mal soy adicta al trabajo, ¿qué le voy a hacer? Y claro, lo de meterme en un partido rompería con la primera regla ética del periodismo, la independencia, y lo de meterme a corazón, rompería con todas, la verdad (lo siento, Marisa...).

Que no digo yo que no sea ético ser periodista del corazón, porque dentro de este periodismo también hay modos y modos de trabajar, de hecho mi amiga dice que a ella le gusta por eso de descubrir lo que tratan de ocultar, de destapar la verdad y todo eso. Que digo yo, que podía haberse dedicado mejor al periodismo de investigación. Pero, claro, no se gana lo mismo...

Y es que, al final, ahí radica todo. Yo creo que la sociedad está demasiado obsesionada con el dinero. Un buen sueldo, casa, coche, perro... ¡Qué agobio, por dios! Que no digo que yo no quiera tener todo eso también, pero tampoco es cuestión de conseguirlo a cualquier precio.

Pero, claro, eso también son formas de ver el mundo, cada uno con la suya. La mayoría de la gente ve el trabajo como una parte horrible pero necesaria en su vida para subsistir. Yo no puedo. He vivido así, por supuesto, porque en esta vida hay que hacer de todo para salir adelante. Pero, mi meta siempre ha sido disfrutar con el trabajo, convertirlo en una forma más de vida. Y lo voy consiguiendo, la verdad.

Que podría trabajar en corazón y ganar cuatro veces más, pues sí, o meterme a política y a ver si me retiro, pues también, y además tendría cuatro veces menos quebraderos de cabeza, seguro. Pero, ¿y la satisfacción de levantarte por la mañana ilusionada con lo que te depara el día y acostarte por la noche con la sonrisa en la cara por lo bien que te ha ido hoy? Eso no hay dinero que lo pague, amigos.

3 comentarios:

Pepito Grillo dijo...

Creo que tu amiga Marisa lo que quería era tentarte para ver por donde respirabas. Seguro que ella, aunque trabaje en la prensa rosa, adora su trabajo. Y seguro que no trabaja para ningún partido. Lo digo porque me imagino que sino no sería tu amiga. O si, porque pareces una mujer abierta al mundo. Creo que tu amiga Marisa también duerme por las noches estupendamente, y si algo la quita el sueño seran otras cosas como el cafe. Enhorabuena y saludos.

Kiski dijo...

Al final, lo que cuenta y lo que realmente da satisfacción es vivir medianamente bien y dar de comer a tu futura familia.

Eso es lo fundamental.

Un Saludo

Vanessa Del Cristo dijo...

Eso sí que es verdad, a Marisa le gusta su trabajo, por eso es mi amiga, porque al fin y al cabo es coherente, aunque yo sigo pensando que se le daría mejor el periodismo de investigación.
Gracias por vuestros comentarios, besitos.